
Bolivia despidió este domingo a Xabier Azkargorta, el entrenador que marcó un antes y un después en la historia del fútbol nacional al clasificar a la Selección boliviana al Mundial de Estados Unidos 1994.
La ceremonia se realizó en Santa Cruz de la Sierra, ciudad donde el “Bigotón” decidió descansar para siempre, según su voluntad expresada en vida. Familiares, exjugadores y seguidores del fútbol boliviano acompañaron el emotivo adiós.
Sus hijos, Michael y Alejandra, arribaron desde España para participar de las exequias y acompañar el féretro de su padre. Tras la misa en cuerpo presente, un momento especialmente significativo ocurrió cuando los mundialistas de 1994 cargaron el ataúd en señal de profundo respeto hacia quien fue clave en sus carreras deportivas.
En medio de aplausos, el cortejo fúnebre avanzó hasta el cementerio “Las Misiones”, donde fueron enterrados los restos del entrenador vasco. A lo largo de la jornada, banderas, camisetas y mensajes recordaron la hazaña del 94 y la huella imborrable que Azkargorta dejó en el país.
Azkargorta, quien falleció a los 72 años, es recordado como un líder disciplinado y visionario que impulsó la fe en el talento del jugador boliviano y transformó la mentalidad del equipo nacional. Su legado continúa vivo entre hinchas, futbolistas y generaciones que crecieron celebrando la histórica clasificación mundialista.
Con su partida, Bolivia cierra un capítulo trascendental de su historia futbolística, despidiendo al técnico que llevó a la Verde a uno de sus momentos más memorables y que se convirtió en un referente eterno del deporte nacional.

